jueves, 19 de julio de 2012

Travesía en el desierto

Con una prima de riesgo, en forma de soga a España, de la que cada vez tiran más los especuladores financieros, banqueros y políticos europeos hasta sacarnos la última gota de sangre, los políticos continúan con el pañuelo en los ojos, haciendo mutis por el foro, y confiando en que haciendo caso a sus pastores de la UE llegará un momento en que todo irá a mejor, lo cual repiten como un mantra, aunque en todo se vea que será lo contrario.

No se dan cuenta de que yendo en contra del pueblo, de forma tan palmaria, y demostrando la nula sensibilidad social y a los requerimientos y necesidades de estos, llegará un momento en que los caballos y hasta el conductor del carruaje dirán basta, y encabritados vuelquen a los políticos del carro por mucho que estos se valgan de la fusta, cayendo todos, en un final dramático, por el precipicio.

martes, 17 de julio de 2012

Víchara

Uno de los mayores errores que podemos cometer en nuestra vida, y hablo motu propio, es mirar al futuro esperando a que llegue algo mejor. Para sobrevivir adáptate a las circunstancias, decía Darwin. Has vivido casi una cuarta parte de tu vida, quizás más, pensando en que cuando tengas ese trabajo, esos bienes materiales, ese chico/a de tus sueños, entonces y sólo entonces serás feliz. No puede ser más erróneo esto por otra parte, pues, aunque llegase, bien sabemos lo voluble de la felicidad.

La esencia de la felicidad no está simplemente en ser feliz con el trabajo sino en ser feliz en el día a día, y sí, quizás suene a tópico, pero joder es que es la pura y puta verdad. Siendo conscientes de que hay que vivir, disfrutar y divertirse a cada momento que se pueda, porque la felicidad es algo que se desvanece de un momento a otro, no es constante sino efímera, y aunque quieras atesorar todos los momentos, esta labor es como intentar guardar un puñado de arena escurriéndose entre tus manos. Y esto no debe ser motivo de angustia sino de placer, el poder sentir la felicidad deslizándose entre las palmas de nuestras manos es un privilegio escondido y uno de los secretos más importantes de la vida. Casi nada.


jueves, 12 de julio de 2012

The other face of Marianico Rajoy

Sin duda, lo que nos anunció ayer nuestro Marianín es una putada para todos los españoles. Pero aún siendo presentado como un mal necesario e irremediable, la llama que enciende la pólvora no es tanto que nos sigan dando más palos económicos que Chuck Norris en el FMI, sino que, la sensación de impunidad imperante es palmaria. La guinda nos la regaló ayer la inefable Andrea Fabra, con un ilustrativo "Que se jodan" soltado al calor de los aplausos después de aprobar los recortes en el Congreso de los Diputados.

Señor Rajoy si usted quiere recuperar el respeto de sus congéneres, cosa difícil a estas alturas, lo que ha de hacer es empezar a cortar cabezas de todo aquel que continúe o que haya derrochado, malversado o agenciado dinero público por la patilla.

La segunda medida sería un claro gesto cara al pueblo de recortar drásticamente el sueldo de todos los políticos y eliminar todos los puestos posibles elegidos a dedazo, y así podría usted convertir esa enorme espiral de odio y sangre que sobrevuela nuestro país y su cabeza, en un aprecio inestimable que dejaría boquiabierto a propios y extraños.

Sería lo justo pero no, lo más seguro es que siga usted abusando del ciudadano medio, del parado, el pobre pensionista y jugando malabares con la educación de los jóvenes para salir del aprieto cara a sus colegas europeos.

Sería difícil no contenerse la risa y la credibilidad, cuando dice usted, señor Rajoy, que la apuesta por la marca España hoy día, es una apuesta estratégica y de futuro, porque precisamente Mariano, bien sabe que el futuro nos lo ha robado a todos los españoles hipotecando nuestro destino de por vida, y no castigando a los responsables, banqueros y políticos manirrotos de sus actos. Y es que sería de ilusos creer que va a hacer algo por remediarlo.

lunes, 9 de julio de 2012

La balanza de la vida

Cada vez mas, en la vida, me voy dando cuenta de como una especie de balanza invisible va equilibrando lo bueno y lo malo que vas haciendo en ella. Haces algo que crees has obtenido gratuita y desinteresadamente, y lo terminas pagando por otro lado. Haces algo bien, y por vias completamente distintas llegan recompensas. Haces cosas mal, recibes los golpes mas inesperados.

La parte mas racional de mi se resiste a creerlo, aduciendo que simplemente se deben a razones y causas que escapan a mi control y/o conocimiento pero la fuerza de los acontecimientos termina por imponerse aplastante e inexplicablemente. No se me escapa que el mundo esta lleno de injusticias y que muchos que causan grandes males parecen irse sin pagar las consecuencias, pero bien es cierto que a menudo no conocemos su vida privada y que en ella, hay enorme espacio para el sufrimiento. Hasta en los casos que menos entendemos, en los que podemos decir que como nos ha pasado esto, mirando bien, podemos ver que hay algo mal que hemos hecho o obviado que pasara por otra parte.

No hablo de Justicia divina, ni siquiera Natural. Hablo desde la consciencia de que unos actos conllevan inexorablemente unos resultados, sin saber la causa. Es, sin mas, la balanza de la vida y ni siquiera la venganza escapa de su ecuacion.

Por eso, cuanto antes aprendamos que somos responsables, directa o indirectamente, de todo lo que nos sucede en la vida, nos ira mucho mejor o al menos podremos entender mas las causas de nuestra suerte.