domingo, 25 de junio de 2017

Maneras de Vivir

A menudo uno se vé arrastrado a cometer los mismos errores, incluso a veces algunos nuevos, y a base de repetición se va puliendo la técnica, evitando caer en los anteriores. No hay mucho espacio a la improvisación en estos días, sin embargo, va emergiendo una luz que lentamente se abre camino, como la que clarea al amanecer entre las hojas y me muestra el futuro, de forma más o menos tenebrosa o clarividente según los casos, momentos y perspectivas.

Hay que aprender a conocer y entender los tiempos, las líneas y a las personas. Aunque cortados por los mismos patrones, cada persona es un mundo, y cada mundo tiene sus virtudes y contratiempos. Es difícil cabalgar al compás de otra persona, por lo que a veces lo mejor es cabalgar sólo, disfrutar del momento y esperar, esperar a que llegue ese cambio según la brisa que marca tu camino, pero sin saltar del tren antes de tiempo para evitar un choque fatal.

Es cuestión de esperar.