miércoles, 12 de noviembre de 2008

La justicia no es humana


Hoy en clase de Derecho, uno de los mejores profesores que hay en la carrera ha dicho una frase que sinceramente, me ha sentado como si me lanzaran un jarro de agua fría: “Cuando estaba en la carrera, como vosotros, me fueron abriendo poco a poco los ojos hasta darme cuenta de que la justicia, no existe.


Lo sé, realmente no hay de qué sorprenderse porque se cometen millones de injusticias todos los días y muchas de una crueldad inhumana inmensa; sin que nadie o pocos hagan algo para remediarlo. Un ejemplo de mil es el de que las mujeres cobran menos que los hombres por un mismo trabajo. Y esta tendencia injusta aumenta notablemente en España.


Hasta ahora, me explicaba, quizás ingenuamente, que el sistema judicial no es todo lo eficaz que debiera sobre todo por la grandísima cantidad de personas que cometen delitos en proporción a la pequeña cantidad de juzgados, jueces y personal administrativo con los que cuenta el sistema judicial. Por no hablar del tiempo que requiere solucionar cada caso. No digo que no se pueda hacer nada, porque se puede mejorar el sistema y mucho, pero el verdadero problema no es ese.


He llegado a la conclusión, de que simplemente no existe el concepto de justicia dentro del ser humano, sino que, como nos ha constatado el propio catedrático, el sistema judicial es una herramienta del poder para controlar a la masa pública, y aunque sea innegable su gran utilidad para que las personas podamos convivir en sociedad de forma más o menos ordenada, también es reprochable que el sistema hace aguas por todas partes.


En consecuencia podemos ver que, al contrario de lo que se nos ha querido hacer creer muchas veces, la justicia no es un concepto inherente al ser humano, es decir, que no reside dentro de él, al igual que otros sí, como el sentido común o la lógica. Además con tan sólo mirar los millones de casos que se dan diariamente en la vida real, se puede comprobar que esto no es cierto. E incluso, como ha pasado hoy, me lo confirma un teólogo de la materia.


No obstante, esto puede que tenga su explicación, desde la neuropsicología. Como cuenta en su libro “El alma está dentro del cerebro” Eduard Punset, la memoria reside en la parte del cerebro llamada hipotálamo, y ésta no conserva las imágenes y detalles del día a día con fidelidad, y ni tan siquiera los más importantes, pues eso a la larga haría que nuestro cerebro se colapsara. Por el contrario, el cerebro se inventa parte de los recuerdos que almacenamos en nuestra memoria, rellenando así, las lagunas que quedan. Por eso, es imposible que haya un concepto real de “Justicia” en el Derecho, o un concepto real de “Objetividad” en el Periodismo, porque ambos representan una máxima inalcanzable para la mente humana, dado que nuestra memoria nos lleva a cometer gran cantidad de imprecisiones, aunque nos haga pensar que lo que recordamos sea cierto. En este sentido, la labor del órgano judicial no sería tan competente y útil como hace ver, y por eso debería adaptarse mejor a las carencias de la naturaleza humana.


De todas formas, estas imágenes de relleno no son totalmente decisivas, sobre todo en situaciones vividas con un gran impacto emocional, y por tanto, a la hora de describir los hechos, no puede haber excusa ante la situación de injusticia, escudándonos sólo en nuestra falible memoria humana.


En conclusión, no es sólo el sistema económico capitalista, sino también el judicial, el que debería ser revisado por los “señores del universo G-20” pues si realmente, alguna de sus palabras de progreso, cambio o mejora que siempre meten en sus discursos, es sinceramente cierta, deberían preocuparse mucho más por estos problemas de lo que lo han hecho hasta ahora.


Yo, por suerte o por desgracia, ya no los creo.


PD: Próximamente leeré el Príncipe de Maquiavelo, el libro en el que éste autor florentino explica a los reyes cruda y realmente, como acceder, mantenerse y perpetuarse en el poder, técnicas que han sido usadas y seguidas hasta los políticos de hoy, a pesar de que este autor fuese condenado al destierro político y a una mala fama que le perseguirá eternamente.


Saludos



1 comentario:

Jona Lorenzo dijo...

Muy bien artista!!!
La justicia...en fin, sól para algunos...
A ver si nos vemos este sábado con traje y espero que al año que viene en clase!!!

Cuidate