lunes, 4 de mayo de 2009

Mis soluciones a las crisis

Hoy hemos tenido un ciclo de conferencias en la UMU que han hecho pensar. Hemos hablado de los problemas que ha generado el capitalismo, la espiral en que ha entrado y datos realmente esclarecedores. En una segunda parte de la ponencia hemos visto un documental con las siempre escalofriantes imágenes de niños muriendo de hambre y rodeados de moscas en el tercer mundo.

Ha habido datos que realmente han removido mi conciencia, según los cálculos de la OMS, el mundo tiene recursos naturales para alimentar a 12.000 millones de personas. Somos 6.600 millones. Solo el año pasado murieron 39 millones de personas por el hambre y sus consecuencias directas en todo el mundo. Sólo el año pasado, CADA 5 SEGUNDOS, UN NIÑO MORÍA DE HAMBRE. Y este año, aunque aún no hay cálculos, presumiblemente ha empeorado.

Sólo de pensarlo, me da remordimiento sentarme a comer en la mesa. Me avergüenzo de lo que unos han creado y otros hemos aceptado. La mayoría de la gente se siente mal un par de minutos al ver esas imágenes y luego olvida. Por eso quiero aportar mis ideas para salir de esta crisis por si sirven de ayuda:

Como me comentó mi amigo Alex, hay que pensar a nivel global y actual localmente. Partimos de esa base y por ello me ceñiré principalmente al caso de España, desde la que realizar acciones de mejora a nivel nacional e internacional.

Primer paso: Obtención de financiación para el cambio-->

-He calculado el número aproximado de diputados que hay en España. Aproximadamente 7650. La media del salario de un diputado son 6000 euros. Si a cada uno de ellos le restáramos el 50% del sueldo (3000 euros) sólo en España se obtendrían unos 22 millones 950.000 euros. Con algún impuesto a los banqueros, ricos,incluida la Casa Real, respecto de lo que ganan podríamos acercarnos a los 30 millones de euros. En mi opinión cobran demasiado para las exigencias y esfuerzo que hacen en su trabajo. Y no es algo que sea así porque yo lo diga, los resultados están a la vista.

-Como fuente de ingresos complementaria, tomar lo necesario de los cientos de millones de euros que aportan los organismos internacionales para solucionar este tipo de problemas.

Segundo paso: Solucionar el paro-->

Esta medida puede ser aplicable en todo el mundo. Tenemos muchas personas de trabajo en paro, sobre todo en el sector de la construcción, y eso, más que como un problema, hay que verlo como un conjunto de gran potencial laboral. Cogemos a esos 19 millones de parados y a cada uno les pagamos mil euros del dinero anterior.

Pero, ¿en qué empleamos esa fuerza de trabajo?

-Bien, con la actual crisis medioambiental y energética en la que nos encontramos, así como la crisis alimentaria, en la que millones de personas mueren de hambre cada día, hay trabajo para todos.

El quid de la cuestión está en encauzar toda la fuerza de trabajo desempleada que tenemos para combatir las crisis que vivimos y las que están al caer, como la energética y la climática cuyos efectos ya son visibles en muchas partes de la Tierra.

-España está viviendo un rápido proceso de desertización. Media España puede ser un desierto en un par de décadas con las graves consecuencias para la agricultura y la ganadería. Bien, empleemos a algunos millones de parados en reforestar el país y prevenir sus consecuencias, como los agresivos incendios del verano.

-Empleemos gente en limpiar las zonas marinas contaminadas de gran potencial económico como por ejemplo, la bahía de Portman o las costas y mar gallegos todavía manchadas de fuel.

-Invirtamos en gente que trabaje en la investigación de nuevas energías renovables y limpias, como coches eléctricos más económicos y con mayor autonomía. Empleemos a gente de comunicación para hacer publicidad que promueva una cultura del ahorro económico, la limpieza, el cuidado y el máximo respeto al medio ambiente.

Con medidas como estas, combatimos el cambio climático, reducimos el desempleo y buscamos nuevas fuentes de energía que nos permitan independizarnos de fuentes sucias como el petróleo o la peligrosa energía nuclear, que son fuente segura de futuras guerras y conflictos.

- En ámbitos como la Educación, creo sería una buena medida crear Consejos con profesores retirados con cuyos méritos y trabajo hayan demostrado su valor, en los que discutir como mejorar nuestros sistemas, o imitando modelos de otros países cuyo éxito está comprobado.

Otra parte de esa fuerza laboral restante, podría ser enviada a otros países, ya sea como educadores, médicos, personal sanitario... en vez de enviar miles de millones en dinero que se pierde en las arcas de países descontrolados, sería mejor, enviar gente y pagarles a ellos para asegurarte de que realmente van a ayudar a quienes más lo necesitan. Ellos (los países tercermundistas) esencialmente necesitan comida y educación.

Podemos destinar, a modo de ayuda humanitaria, personal docente,sanitario y de construcción a otros países, pagándole un sueldo (1000 euros) más que suficiente en esos países del Tercer Mundo. También toda esa gente puede enseñar sus trabajos, a la gente que vive allí.

En definitiva, mi propuesta es destinar toda esta gran fuerza de trabajo desempleada que tenemos a combatir las crisis que se ciernen y han caído ya sobre nosotros.

Tercer paso--> Impulso global

Aquí hace falta un esfuerzo de comprensión por parte de los principales líderes mundiales. Cuando una enfermedad o la hambruna mata a miles de pobres, eso recae también indirectamente sobre nosotros, en forma de pandemia o de crisis alimentaria. No podemos seguir olvidando a esa gran mayoría del mundo que viven en la ruina. Para que todos podamos salir adelante los países ricos deben dejar de exigir dinero que prestaron a los pobres, porque el préstamos hunde más todavía a los pobres,y les hace imposible salir de esa espiral de pobreza sin fin. Por ello es absolutamente necesario perdonar la deuda externa a los países pobres.

Con ello,estos países podrán por fin empezar a crecer.
Porque el mundo es de todos y para todos.

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