jueves, 26 de mayo de 2011

Elogio de la pereza

Para algunos de vosotros, nada más comenzar a leer este título, ya habrán comenzado a saltar en vuestras mentes unas alarmitas de "defensa para lectura crítica" que son muy necesarias y por cierto si es así enhorabuena: tienes filtro crítico. Pero no van por ahí los tiros... no dedicaré estas líneas a ensalzar la pereza, poéticamente, y sin más motivos, sino que, como firme creyente que he sido del trabajo como éter de la felicidad, cuando se alcanza la autorrealización a través de el, como fiel seguidor de la libertad personal y económica a través del trabajo, he hallado también razones de sobra para poner en duda la solidez de estos principios.

Y es que, echando un vistazo a la situación actual, en nuestra parte del mundo (y que decir del llamado "tercero") vivimos en una sociedad post-industrial en la que el ciudadano medio vive, sin saber muy bien por qué, para trabajar como parte del engranaje de una cadena que se autoconsume, y cada eslabón de la cadena es una empresa que se une al cosmos del libre mercado, donde todo vale para ser más grande que la competencia.

Más allá de que tanto en nuestra educación como ya en las empresas se cuestionen cual es la motivación de cada persona, que le impulsa a vivir según lo que más le gusta y mejor se le da,lo importante es que les sirvas a ellos. Tu pregunta personal, que a veces salta desde tu conciencia y a menudo se acaba posponiendo con una respuesta que finalmente nunca llega.

Así, todos empezamos como esos pollitos amarillos que caen inexorablemente a través de la cinta industrial hacia un destino fatal. Estamos así ante una sociedad que desde la más tierna infancia y con nuestro sistema educativo nos procura "homogeinizar" en pensamiento, capacidad crítica y desarrollo de aptitudes personales. No importa que seas bueno en algo, importa que seas bueno dentro del sistema establecido.

Por ello, es normal que en nuestro crecimiento y nuestro estilo de vida se den, mediante bombardeo auditivo y sobre todo visual, una forma de vivir que se repite y que en nuestra sociedad es seguido por millones de personas inconscientemente. Como sabéis, es la imagen típica hombre de éxito moderno, ese hombre treintañero de traje y corbata, móvil pegado a la oreja y cochazo de alta gama que pese a tener un trabajo estresante, logra llegar a casa con fuerza suficiente para yacer con la mujer que le espera en casa, después de una intensa jornada laboral. Nada más lejos de la realidad.

Porque frente a este estilo de vida , son incluso los datos los que nos dan la razón: Los españoles, paradigma del hombre vago, fiestero y dormilón de Europa, es según una empresa estadística de prestigio mundial, más productivo que otros con fama de ser los más abnegados currantes: japoneses, alemanes y coreanos. Pero incluso hay países que saben gestionar mejor aún su tiempo y producen más. A los datos me remito: http://www.20minutos.es/noticia/1062438/0/productividad/economia/es.... No sé que fiabilidad os procurará el 20 minutos como periódico, pero recordad que solo transmite lo que dice esa empresa de gran fiabilidad. El artículo, a título informativo, no tiene desperdicio.

Pero no nos demos ahora palmaditas en la espalda y sonrisillas cómplices, porque como sabemos, no está la cosa para lanzar cohetes. O eso dicen. Porque según se informa desde varios medios, se está preparando para nacer este viernes una reforma laboral que perjudicará a los derechos de los trabajadores, que hablando claro supondrá que de aquí en adelante en España habrán, más horas de trabajo y menos sueldo. A continuación pongo las principales reformas y sus consecuencias en nuestro sistema laboral. Mis agradecimientos a Tribuna del Jurista (Arttack) y al blog laboro-spain que nos transmiten tan importante información, pasada y licuada por encima en los grandes medios:

http://laboro-spain.blogspot.com/2011/05/ultraactividad-absentismo-...

http://tribunadeljurista.foroes.net/t2230-ya-esta-aqui-otra-reforma...

Es por eso que me cabrea tanto que, ante esta pérdida de tantos derechos laborales y de otro tipo en la actualidad se desprecie tanto a esos hippies, perro-flautas y izquierdosos que se manifiestan ahora en la calle, luchando pacífica pero incansablemente porque mejore su situación política, laboral y social...y de paso la tuya. Porque no son solo ellos. Somos muchos más y muy diferentes los que están ahí.

Es por eso que ahora más que nunca creo firmemente en que hay que disfrutar de la vida, los placeres naturales que esta te regala y saber apreciar las cosas en su justa medida. Porque la vida no es solo trabajo, comprar ipods de ultima generación y sufrir para pagar facturas, terminando hasta el cuello a fin de mes.

Porque por mucho que los que mandan quieran ponernos riendas de tanto tirar se les desbocará el caballo, y esperemos no haya que llegar hasta entonces para que hayamos aprendido la lección.

Porque ellos hacen mucho menos esfuerzo, violan la ley cuando quieren y sin embargo, son cada vez más ricos y poderosos, aunque a veces el llegar hasta ahí les cuesta un precio muy alto: el de toda una vida y el de su propia dignidad.


Y sobre todo, porque en nuestra capacidad de decidir se encuentra la esencia de nuestra libertad. Ahí es donde podemos elegir libremente lo que queremos ser.

Así que mejor no lo olvides, disfruta de la vida .

PD: Y para cerrar, dejo una proclama sobre nuestro derecho natural a la pereza (ya reclamado desde el siglo XIX) que nos invita a reflexionar hacia donde vamos y de donde venimos (disculpen la frase hecha):

http://www.marxists.org/espanol/lafargue/1880s/1883.htm

Un abrazo a tod@s

1 comentario:

Rocío dijo...

Más razón que un "santo"...